Calendario Luni-Solar

Adoptado por la comunidad hebrea, hace referencia a los movimientos tanto del Sol como de la Luna y está compuesto de años divididos en 12 lunaciones de 30 y 29 días que totalizan 354 días (Cada mes comienza con la Luna Nueva) y “años embolismales”, divididos en 13 lunaciones. Entre los comienzos de dos primaveras consecutivas hay 365 días y un cuarto, lo que supone un redundancia de 11 días y fracción sobre la duración del año de doce meses lunares. Si la acumulación, año tras año de esa diferencia de días no se modificase, se alejaría progresivamente de la primavera del año solar, con lo que su celebración tendría lugar en una estación diferente a la indicada por el Tanaj (Grupo de  24 libros de la Biblia Hebrea).

En el siglo IV, Hillel II (320-385) para contrarrestar el desfase y equilibrar el calendario con las estaciones del año, reformó el calendario hebreo y lo dejó fijado a perpetuidad, disponiendo que cada 19 años se añadiese 7 veces un nuevo mes a los otros 12 del año hebreo. Este año consta de 384 días y se le denomina “año embolismal”.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Blog y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s